| Entre escarpadas montañas, surge la silueta del monumental castillo. Una fila de comerciantes serpentea hacia la puerta; el bullicio de la ciudad atrae a muchas personas con la esperanza de conseguir paga y comida. La zona está abarrotada de paradas de mercado y el magnífico castillo se amplía por los alrededores. Cada jugador es un constructor que, ronda tras ronda, puede utilizar diferentes cartas tácticas. La construcción de este castillo siempre culmina con un emocionante final de puntuación. El jugador que consigue más puntos de victoria al final merece la protección del castillo y gana el juego. |